El Gobierno nacional puso en vigencia los nuevos controles para evitar operaciones de evasión, lavado de dinero, o cualquier otro tipo de irregularidad, en las operaciones inmobiliarias. De este modo, los corredores inmobiliarios tendrán que enviar a la Unidad de Información Financiera los datos de quienes emprendan alguna operación de compra y venta para que se investiguen las posibles operaciones irregulares.
A través de la resolución 16/2012, el Ejecutivo estableció que “los agentes o corredores inmobiliarios matriculados y las sociedades de cualquier tipo que tengan por objeto el corretaje inmobiliario, tendrán que enviar a la Unidad de Información Financiera, UIF, datos personales de sus clientes”.
Con esa información, la UIF investigará operaciones “inusuales”, que se caractericen por ser “tentadas o realizadas en forma aislada o reiterada, sin justificación económica y/o jurídica, ya sea porque no guardan relación con el perfil económico, financiero, patrimonial o tributario del cliente”.
La UIF también actuará ante las operaciones “sospechosas” que, “habiéndose identificado previamente como inusuales, se determinó que no guardan relación con las actividades lícitas declaradas por el cliente”.
La nueva disposición obliga a que los agentes inmobiliarios identifiquen a sus posibles clientes antes de iniciar cualquier relación comercial. Además de enviar a la UIF datos personales del individuo o la sociedad interesada, también se tendrá que verificar que los demandantes no se encuentren incluidos en los listados de terroristas, y se deberá solicitar información sobre los servicios y/o productos requeridos y los motivos de su elección.
Adicionalmente para el caso de los clientes que realicen operaciones por un monto anual que alcance o supere la suma de $600.000, se deberá definir el perfil del cliente con información y documentación relativa a la situación económica, patrimonial, financiera y tributaria.




